Di adiós al pañal

¡Adiós al pañal! Si tu bebé está alrededor de los dieciocho meses de vida, ya va siendo hora de que aprenda a decirle adiós al pañal. A continuación te presentamos esta guía práctica para enseñar a tu hijo a controlar sus esfínteres, un proceso de enseñanza que requiere de mucha tolerancia y comprensión. Para empezar, primero debes explicarle a tu bebe lo que en verdad esperas de él, si te despreocupas del tema es muy posible que el niño no capte el mensaje. Al inicio, coloca el orinal en el baño, cuando el niño ya esté un poco más grandecito acompáñalo al lavabo cada cierto tiempo, si es posible cada 5 minutos, si ves que no sale el pipí no te alteres, no le regañes ni te enfades… debes guardar siempre la calma. Sigue este ritual todos los días para que tu hijo o hija lo repita casi de una manera automática. Es bueno enseñarle a nuestro niño a utilizar el excusado lo más pronto posible para que abandone los pañales, si al principio tiene cierto temor al inodoro, no te preocupes que eso es normal, en estos casos lo que se recomendaría es conseguirle un asiento adaptador que sirve de transición hacia el uso del inodoro convencional. Si no puedes comprar uno de estos asientos en el mercado, sería muy bueno que lo tranquilices con el ejemplo; es decir puedes sentarte tu primero para que el niño vea que no hay nada que temer. Cuando creas que es el momento adecuado, retírale los pañales pero ten el orinal siempre a la mano. Hay muchas madres que prefieren aquellos pañales que se parecen a la ropa interior porque resultan prácticos y ayudan al niño a desarrollar la habilidad de subirse y bajarse la hora a la hora de usar el excusado; además reducen los posibles accidentes que nunca dejan de ocurrir. Estos pañales desechables son una buena alternativa, cuando el niño lo utilice se sentirá protegido y será un gran acontecimiento para él porque sabrá que está en vías de usar la ropa interior tradicional. El proceso de aprendizaje de usar el inodoro puede ser algo lento pero da buenos resultados, debes tener siempre en cuenta que el niño necesita sentirse comprendido y valorado por cada acción buena que realice, por eso es bueno que le felicites cada vez que el niño te pida hacer pipí y cada vez que no orine en la cama. La tolerancia y la fuerza de voluntad son las mejores armas en este tipo de casos, no desesperes ni te des por vencida. Si observas que tu niño siente dolor al orinar, si la orina huele mal o si se le escapan gotitas continuamente es necesario que recurras a un especialista, en este caso al pediatra porque se podría tratar de una infección. Recuerda además que la enuresis en la mayoría de los casos se debe a un retraso en el desarrollo del niño o a problemas del tipo afectivos. Ojo: las edades aquí mencionadas para abandonar el pañal son orientativas ya que todo depende del desarrollo de cada niño.